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Iniciamos una nueva semana enfrentando una parálisis estructural que el Gobierno prefiere ignorar. La reciente flexibilización de las metas fiscales por parte del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) no es una medida contracíclica audaz, sino una claudicación técnica ante la incapacidad del Estado para racionalizar su propio gasto corriente.
El espejismo del crecimiento inercial
El discurso oficial se aferra a proyecciones de crecimiento rebotado, ignorando deliberadamente que la inversión privada —el único motor legítimo de la recaudación tributaria y la generación de empleo— continúa estancada. Sin reformas laborales que reduzcan los costos de formalización y sin un destrabe real de los grandes proyectos mineros, esperar un incremento orgánico de los ingresos fiscales es una quimera matemática. El MEF ha optado por la salida más perjudicial: endeudar al país y perforar la regla fiscal para mantener intacta una burocracia ineficiente que no ofrece contraprestaciones reales al contribuyente.
La orfandad de la disciplina macroeconómica
Históricamente, el MEF actuaba como el ancla de cordura frente a las presiones populistas del Congreso y los apetitos de gasto del propio Ejecutivo. Hoy, esa institución parece haber sido reducida a una simple caja pagadora que convalida el derroche. La negativa a implementar una reestructuración severa —o liquidación— de las empresas públicas deficitarias, sumada a la pasividad ante los continuos asaltos legislativos al libre mercado, demuestran una alarmante pérdida de peso técnico en la conducción del país.
Conclusión y reflexión
La estabilidad macroeconómica del Perú no es un recurso inagotable. Vivir de las rentas de la disciplina de décadas pasadas mientras se destruyen las anclas fiscales del presente es una receta garantizada para la degradación de nuestra calificación crediticia y el encarecimiento del crédito para todo el sector privado.
¿Considera usted que el actual diseño institucional permite al Banco Central de Reserva mantener la estabilidad por sí solo, o el descalabro fiscal del MEF terminará arrastrando irremediablemente la política monetaria?
Etiquetas: Coyuntura Nacional, MEF, Regla Fiscal, Déficit, Economía Peruana, Burocracia, Inversión Privada, La Destra Siniestra
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