miércoles, 21 de octubre de 2026

La inoperancia de la ANIN y el riesgo inminente en las quebradas de Trujillo

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Al mediodía de este miércoles 21 de octubre de 2026, la ciudad metropolitana de Trujillo observa con alarma cómo el calendario avanza hacia la temporada crítica de lluvias mientras las soluciones definitivas para proteger la ciudad siguen empantanadas en la transición burocrática estatal. La creación de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), concebida para reemplazar a la ineficiente Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC), fue publicitada como la solución definitiva para destrabar las megaobras preventivas. Sin embargo, en La Libertad, el remedio administrativo está resultando tan perjudicial como la enfermedad, paralizando la ejecución de las defensas ribereñas y los diques de contención bajo el peso de nuevas revisiones de expedientes y disputas competenciales.

El estancamiento en San Ildefonso, San Carlos y El León

El sistema de quebradas que amenaza el núcleo urbano de Trujillo —compuesto principalmente por San Ildefonso, San Carlos y El León— representa el mayor pasivo ambiental y de infraestructura de la región. El diseño técnico original, que contemplaba diques transversales, canales de derivación hacia el río Moche y obras de encauzamiento integral, ha sufrido constantes reformulaciones. Hoy, la ejecución física de estos paquetes bajo la modalidad de Gobierno a Gobierno (G2G) muestra un desfase alarmante frente al cronograma necesario para soportar un eventual Fenómeno El Niño costero durante el próximo verano.

La ANIN, en su afán por reestructurar los contratos heredados y "optimizar" los diseños técnicos, ha generado un letargo operativo que deja a distritos altamente poblados como El Porvenir, Florencia de Mora y Víctor Larco Herrera en la misma vulnerabilidad que padecieron en 2017 y 2023. Los informes de la Contraloría General de la República continúan emitiendo alertas de control concurrente advirtiendo sobre la falta de liberación de interferencias, el saneamiento físico-legal incompleto de los predios por donde deben pasar los canales de derivación y la lentitud en la importación de materiales clave para los diques.

La ausencia de contingencia frente a la inminencia climática

Lo más grave de este letargo institucional es la ausencia de un Plan "B". Al fiar toda la estrategia de prevención a la culminación de obras definitivas de largo plazo que evidentemente no estarán listas para los primeros meses de 2027, el Estado peruano ha descuidado las obras de contingencia inmediata. La descolmatación de los cauces urbanos actuales, la limpieza de sumideros y el reforzamiento temporal de los puntos críticos de desborde han quedado en un peligroso limbo, donde la municipalidad provincial y el gobierno regional se acusan mutuamente por la falta de presupuesto y la ANIN se escuda en que su mandato solo abarca las intervenciones integrales de largo aliento.

Conclusión y reflexión

El modelo centralista de la ANIN no está logrando resolver la vulnerabilidad climática de La Libertad. Cambiarle el nombre a la institución responsable de la reconstrucción no sirve de nada si se mantienen las mismas trabas normativas y la misma desconexión con la realidad territorial. Trujillo no puede seguir siendo rehén de la lentitud burocrática limeña; si las megaobras de las quebradas no se aceleran dramáticamente en las próximas ocho semanas, la ciudad deberá prepararse para un nuevo escenario de inundaciones y colapso urbano que destruirá años de inversión pública y privada.

¿Considera usted que la ANIN debe delegar temporalmente la ejecución de obras de contingencia inmediata a los gobiernos regionales, o debe mantenerse el control centralizado en Lima pese a los evidentes retrasos en la protección de las quebradas?

Etiquetas: La Libertad, Trujillo, Prevención, Fenómeno El Niño, Quebradas, ANIN, Gestión Pública, Infraestructura, La Destra Siniestra

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