Bienvenidos a La Destra Siniestra, un espacio donde la evidencia pesa más que la ideología.
En el corte de esta mañana de viernes 23 de octubre de 2026, analizamos las repercusiones de una jornada parlamentaria que desnuda la fragilidad de nuestro recién estrenado modelo bicameral. Con 35 votos a favor, el Senado de la República entregó un cheque en blanco al Ejecutivo, aprobando la delegación de facultades legislativas en materia de seguridad ciudadana y prevención ante el Fenómeno El Niño. Lo que debía ser la máxima instancia de reflexión y control de calidad normativa, optó por la abdicación temprana.
La fractura institucional y el peligro de gobernar por decreto
Este episodio no solo evidencia la docilidad de la cámara alta frente a Palacio de Gobierno, sino también la alarmante falta de disciplina en las bancadas que se autodenominan "institucionalistas". Las críticas públicas del líder de Buen Gobierno, Jorge Nieto, hacia sus propios senadores por romper la línea partidaria y votar a favor de esta medida, confirman que el cálculo político de corto plazo sigue rigiendo la política nacional. Como bien ha advertido la Asociación Civil Transparencia, legislar por decreto sin definir reglas claras en la relación bicameral abre la puerta a la opacidad y al exceso regulatorio.
S/ 2,500 millones: El asistencialismo disfrazado de prevención
Lo más preocupante de esta claudicación congresal es el primer anuncio que el Ejecutivo ha realizado con este salvoconducto. En lugar de priorizar un shock de inversiones para destrabar obras de infraestructura o reformas logísticas para mitigar el impacto de El Niño, el gobierno de Keiko Fujimori ha destacado una inyección de S/ 2,500 millones en bonos para familias vulnerables.
Repartir bonos en efectivo no es prevención, es asistencialismo paliativo. Es una medida de corte profundamente populista que presiona la caja fiscal sin resolver el problema logístico de fondo: la falta de defensas ribereñas, drenajes pluviales y hospitales equipados. El Estado peruano vuelve a apostar por el aplauso fácil y efímero, comprometiendo la estabilidad macroeconómica en lugar de ejecutar verdaderas soluciones técnicas.
Conclusión y reflexión
El Senado ha renunciado a su deber de debatir preventivamente, pero no puede renunciar a su obligación de fiscalizar. Ahora corresponde aplicar un control político ex post riguroso e implacable sobre cada decreto legislativo que emita el Ejecutivo. El país no necesita más bonos que terminan diluyéndose en el consumo diario; necesita gerencia pública, inversión privada y una infraestructura resiliente.
¿Considera usted que la entrega de S/ 2,500 millones en bonos es una medida efectiva para afrontar El Niño, o es simplemente una estrategia populista del gobierno para ganar aprobación a costa del equilibrio fiscal?
Etiquetas: Coyuntura Nacional, Senado, Facultades Legislativas, Bonos, Fenómeno El Niño, Economía Peruana, Populismo, La Destra Siniestra
En el corte de esta mañana de viernes 23 de octubre de 2026, analizamos las repercusiones de una jornada parlamentaria que desnuda la fragilidad de nuestro recién estrenado modelo bicameral. Con 35 votos a favor, el Senado de la República entregó un cheque en blanco al Ejecutivo, aprobando la delegación de facultades legislativas en materia de seguridad ciudadana y prevención ante el Fenómeno El Niño. Lo que debía ser la máxima instancia de reflexión y control de calidad normativa, optó por la abdicación temprana.
La fractura institucional y el peligro de gobernar por decreto
Este episodio no solo evidencia la docilidad de la cámara alta frente a Palacio de Gobierno, sino también la alarmante falta de disciplina en las bancadas que se autodenominan "institucionalistas". Las críticas públicas del líder de Buen Gobierno, Jorge Nieto, hacia sus propios senadores por romper la línea partidaria y votar a favor de esta medida, confirman que el cálculo político de corto plazo sigue rigiendo la política nacional. Como bien ha advertido la Asociación Civil Transparencia, legislar por decreto sin definir reglas claras en la relación bicameral abre la puerta a la opacidad y al exceso regulatorio.
S/ 2,500 millones: El asistencialismo disfrazado de prevención
Lo más preocupante de esta claudicación congresal es el primer anuncio que el Ejecutivo ha realizado con este salvoconducto. En lugar de priorizar un shock de inversiones para destrabar obras de infraestructura o reformas logísticas para mitigar el impacto de El Niño, el gobierno de Keiko Fujimori ha destacado una inyección de S/ 2,500 millones en bonos para familias vulnerables.
Repartir bonos en efectivo no es prevención, es asistencialismo paliativo. Es una medida de corte profundamente populista que presiona la caja fiscal sin resolver el problema logístico de fondo: la falta de defensas ribereñas, drenajes pluviales y hospitales equipados. El Estado peruano vuelve a apostar por el aplauso fácil y efímero, comprometiendo la estabilidad macroeconómica en lugar de ejecutar verdaderas soluciones técnicas.
Conclusión y reflexión
El Senado ha renunciado a su deber de debatir preventivamente, pero no puede renunciar a su obligación de fiscalizar. Ahora corresponde aplicar un control político ex post riguroso e implacable sobre cada decreto legislativo que emita el Ejecutivo. El país no necesita más bonos que terminan diluyéndose en el consumo diario; necesita gerencia pública, inversión privada y una infraestructura resiliente.
¿Considera usted que la entrega de S/ 2,500 millones en bonos es una medida efectiva para afrontar El Niño, o es simplemente una estrategia populista del gobierno para ganar aprobación a costa del equilibrio fiscal?
Etiquetas: Coyuntura Nacional, Senado, Facultades Legislativas, Bonos, Fenómeno El Niño, Economía Peruana, Populismo, La Destra Siniestra
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