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Alcanzadas las primeras veinticuatro horas tras el cierre de las urnas de las Elecciones Regionales y Municipales 2026, el procesamiento oficial de actas por parte de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha superado el 95% en el departamento de La Libertad. Las cifras oficiales terminan de ratificar la trascendencia del giro político: la región se encamina a una reñida segunda vuelta electoral entre Aldo Carlos Mariños (Somos Perú) y Elías Rodríguez (Trabajo más Trabajo), sellando el ocaso definitivo de dos décadas de dominio de Alianza para el Progreso (APP). En medio de esta reconfiguración, la provincia agroindustrial de Virú emerge no solo con un nuevo alcalde provincial electo, sino como la trinchera territorial y electoral más codiciada de cara al balotaje regional.
Analizar el escenario poscomicios exige conectar los resultados numéricos con las urgencias estructurales de la gestión pública. La evidencia demuestra que el triunfo de Somos Perú en la alcaldía provincial de Virú altera el tablero regional, pero traslada a la nueva administración municipal la responsabilidad inmediata de afrontar una transferencia de mando compleja y negociar compromisos presupuestales innegociables para el valle de cara a la segunda vuelta.
1. Las actas de la ONPE al 95%: Balotaje oficial y el fin de la hegemonía de APP
El avance del cómputo oficial en las tres Oficinas Descentralizadas de Procesos Electorales (ODPE) de La Libertad confirma una dispersión electoral que obliga a prolongar la definición del gobierno regional:
- Disputa milimétrica en la cima: Al superar el 95% de actas contabilizadas, Somos Perú y Trabajo más Trabajo se mantienen en una estrecha franja que oscila entre el 23% y el 25% de los votos válidos. Conforme al artículo 5 de la Ley de Elecciones Regionales (Ley N.° 27683), la ausencia de un candidato que supere el 30% activa automáticamente el mecanismo de la segunda vuelta electoral.
- La factura al oficialismo regional: El partido liderado por César Acuña sufrió un colapso simultáneo: perdió la gobernación regional y fue desplazado de la alcaldía provincial de Trujillo. La inacción frente a las mafias de extorsión, la parálisis en la red hospitalaria y la deficiente ejecución del gasto de inversión pública pasaron una factura categórica que cierra un ciclo hegemónico iniciado en 2006.
2. Virú como la cabeza de playa de Somos Perú en la costa liberteña
La victoria de Joselito Alejandro Afiler Horna en la alcaldía provincial de Virú con cerca del 20% de los votos válidos introduce un factor estratégico de primer orden en la campaña del balotaje:
- La ruptura del cerco geográfico: Mientras la fortaleza electoral de Elías Rodríguez se concentra en el área metropolitana de Trujillo y en la costa norte (Ascope y Pacasmayo), el triunfo de Somos Perú en Virú le otorga a Aldo Mariños una base operativa vital en el sur costero para complementar su masivo caudal electoral de la sierra minera (Pataz, Bolívar y Sánchez Carrión).
- El valor del voto migrante: Virú alberga a más de 100 mil electores y a una masa flotante superior a los 140 mil habitantes según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), integrada en gran medida por familias originarias del ande que laboran en los fundos agroindustriales. Virú se convierte formalmente en el territorio bisagra que inclinará la balanza del gobierno regional.
3. El reto de la transferencia municipal: Desarmar la inercia de la subejecución
Más allá del cálculo partidario, la proclamación de Alejandro Afiler como virtual alcalde provincial exige iniciar de inmediato los preparativos técnicos para la gestión que asumirá el 1 de enero de 2027:
- Fiscalización bajo directivas de Contraloría: La transferencia de gestión con la administración saliente debe ceñirse a las directivas de la Contraloría General de la República. La comuna provincial de Virú arrastra un historial crónico de gasto de capital por debajo del 65% anual, expedientes de obras paralizados y contingencias contractuales que el nuevo equipo no puede asumir a ciegas.
- El Presupuesto Institucional de Apertura (PIA) 2027: El equipo técnico de Afiler debe revisar con urgencia la programación presupuestal ante el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para blindar las partidas de saneamiento básico destinadas a los centros poblados de Nuevo Chao y Valle de Dios, garantizando que el recambio de autoridades no congele las licitaciones en marcha.
4. El pliego de demandas de Virú ante los candidatos al balotaje
La provincia de Virú no puede limitar su rol a ser un simple vagón electoral de Somos Perú ni un bolsón pasivo de votantes. Las organizaciones sociales, agrarias y comerciales del valle deben exigir a los dos candidatos que disputarán la gobernación regional una agenda técnica de compromisos vinculantes:
- Intervención integral de seguridad y flagrancia: Asignación presupuestal del Gobierno Regional para dotar de patrulleros, cámaras y peritos balísticos a la División Policial de Virú y Chao, articulando un Módulo de Flagrancia integrado con el Ministerio Público y el Poder Judicial para frenar la extorsión de la dinamita.
- Compensación social en Chavimochic III: Garantizar que el destrabe de la Tercera Etapa de Chavimochic incluya la ejecución inmediata de la Planta de Tratamiento de Agua Potable para el eje Virú - Chao y el financiamiento para el revestimiento de canales del valle tradicional.
- Liberación de predios para la Vía de Evitamiento: Exigir que el futuro gobernador lidere ante el MTC y la concesionaria de la Red Vial N° 4 la ejecución prioritaria del bypass que retire los camiones de carga pesada de la trama urbana de Virú y Chao.
Conclusión: De la promesa de campaña a la responsabilidad de Estado
La confirmación de la segunda vuelta en La Libertad abre una oportunidad histórica para replantear la relación entre el poder regional y las provincias productivas. Virú ha castigado la desidia de las maquinarias tradicionales y ha confiado su alcaldía provincial a una nueva opción política. Corresponde ahora a sus autoridades electas actuar con madurez institucional: gobernar para el conjunto de la provincia y condicionar cualquier respaldo electoral en el balotaje a obras tangibles que rescaten a la capital agroexportadora de la precariedad y el abandono.
¿Lograrán las nuevas autoridades de Virú condicionar su respaldo en la segunda vuelta a compromisos presupuestales concretos para el valle, o la provincia volverá a ser utilizada como simple plataforma de votos por los candidatos regionales?
Etiquetas: La Libertad, Virú, Segunda Vuelta, Elecciones 2026, Aldo Mariños, Elías Rodríguez, Somos Perú, APP, ONPE, Gobernanza Regional, La Destra Siniestra
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